Factores mecánicos y antecedentes traumáticos
Muchas veces, el desgaste articular comienza tras años de sobrecarga o eventos previos como fracturas y luxaciones que alteraron la superficie de contacto óseo. Lesiones deportivas recurrentes o esguinces mal tratados pueden desencadenar un proceso degenerativo crónico. Es crucial diferenciar este desgaste de procesos inflamatorios agudos, como la bursitis o la tendinitis, así como de patologías específicas como la artrosis, que comparten síntomas de dolor articular. Al evaluar a un paciente en la CDMX, analizamos si existen problemas de postura o lesiones de columna que alteran la distribución de cargas, exacerbando el deterioro en áreas críticas como el dolor de rodilla, el dolor de hombro o el dolor de cadera.